Ahora les presentamos el talento de un curioso artista originario de la Ciudad de México. Damián Ortega es un artista distintivo porque no se ha sometido a una escuela estilística particular, o mejor dicho, a un adoctrinamiento. Desde sus inicios, ha sido un explorador en los campos artísticos, comenzando a trabajar como dibujante satírico para diferentes revistas y periódicos mexicanos. En esta época, sus trabajos se encontraban claramente influidos por los muralistas de la década de los 20 como Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros.
Insatisfecho con su trabajo como caricaturista, empezó a expandirse con sus primeras obras artísticas mediante la creación de esculturas, instalaciones y vídeos; además de sus constantes participaciones en el ‘taller de los viernes’ de Gabriel Orozco.
Surge, sin embargo, un punto interesante de entre todos sus experimentos artísticos; sus instalaciones dirigieron a caracterizarlo; un ejemplo claro es su obra titulada The Cosmic Thing. Esta obra, que expone la desfragmentación y atomización, compara las realidades. Es como ver un anagrama, un espacio que cambia de sentido cuando sus letras se reacomodan.
Todas las obras y acciones de Ortega están inspiradas por una amplia gama de objetos cotidianos, que van desde hachas hasta ladrillos y papeleras hasta tortillas; todos ellos sometidos a lo que se ha descrito como el característico "travieso proceso de la transformación y la disfunción" de Ortega.
Habiendo expuesto sus obras en el 2002 en el Instituto de Arte Contemporáneo de Filadelfia y presentando igualmente ese mismo año su obra The Cosmic Thing en la 50ª Bienal de Venecia, obtuvo gran reconocimiento internacional. En México está actualmente representado por la Galería Kurimanzutto.
Sin duda, un talento que te atrapará en sus extravagantes pero asombrosas facetas. Aquí te mostramos algunos de sus trabajos.
